| El nuevo vallado de Doñana impide el desdoblamiento de la carretera a Matalascañas |
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| Matalascañas | |||
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La polémica suscitada con motivo de la instalación del nuevo vallado en el entorno de Doñana, que mantiene enfrentados desde el lunes al Ayuntamiento de Almonte y a la Junta, promotora del proyecto, ha sido calificada por el PP almonteño de «lamentable ya que se está utilizando para encubrir otro tipo de fines»: eliminar cualquier posibilidad de desdoblar la A-438 entre El Rocío y Matalascañas, especialmente transitada durante los meses de verano.
De esta forma, el PP se suma a la polémica generada por la instalación del nuevo vallado, al que también se oponen el Ayuntamiento de Almonte y la Federación Andaluza de Caza, que acusó ayer a la Junta de un delito de prevaricación al ejecutar una obra «no aprobada» previamente por la asamblea ni por el antiguo patronato.
Ante estas discrepancias, el director de la Estación Biológica de Doñana, Fernando Hiraldo, abogó por reunir a todos los actores implicados en una mesa de negociación para llegar a una solución conjunta, ya que «este tipo de decisiones no pueden tomarse desde una sola Consejería».
Desde la Junta, en cambio, se asegura que los 27 kilómetros de vallado a ambos lados de la A-483 están diseñado para reducir la mortandad del lince.
Estas explicaciones no convencen al PP de Almonte. Su portavoz en el Ayuntamiento, José Antonio Domínguez Iglesias, señaló a ABC que el enfrentamiento entre Junta y Consistorio es un «teatro» que esconde la verdadera intención de la Administración: impedir el posible desdoble de la carretera o su ensanchamiento para convertirla en una vía de tres o cuatro carriles.
Domínguez Iglesias subrayó que el nuevo vallado se está instalando a más de metro y medio del actual cercado lo que supone un incremento de casi 50.000 metros cuadrados de la superficie del Parque Nacional. En este sentido, destacó que se está ampliando la extensión de Doñana con el único propósito de eliminar cualquier posibilidad de ampliar la calzada en un futuro.
Además, destacó que se está invirtiendo en una zona donde el riesgo del atropello del lince es menor que en otras carreteras.
Delito de prevaricación
Por su parte, la Federación Andaluza de Caza, con representación en el Consejo de Participación del Espacio Natural de Doñana, acusó ayer a la Junta de un presunto delito de prevaricación al ejecutar una obra «no aprobada» previamente por la asamblea ni por el antiguo patronato.
Destacó que, por Ley, los proyectos de obras y trabajos que se realicen en Doñana tienen que ser consensuados con el consejo y exigió a la Consejería de Obras Públicas la «inmediata paralización» del nuevo vallado.
Esta versión se opone frontalmente a la de otro miembro del Consejo de Participación, la Hermandad Matriz de Almonte. Su presidente, José Joaquín Gil Cabrera, afirmó que el día que se formó el consejo, el director del Espacio Natural, Juan Carlos Rubio, informó sobre el nuevo vallado. «Sólo la Federación Andaluza de Caza comentó que no era el cercado más apropiado para el parque; el resto no puso objeciones».
La única solución para acabar con el problema es reunir a todos los actores implicados en una mesa de negociación para llegar a una solución conjunta, según el director de la Estación Biológica de Doñana, Fernando Hiraldo.
«Este tipo de decisiones no pueden tomarse desde una sola Consejería. Se debería haber contado con las opiniones de los científicos y técnicos del parque, con los responsables de medio ambiente y con el Consejo de Participación». En su opinión, se deberían haber hecho varias pruebas antes de instalar un vallado definitivo.
Hiraldo subrayó que el nuevo cercado debe corregirse para que cumpla tres condiciones: disminuir los atropellos del lince en este tramo de carretera, evitar accidentes en la zona y mantener una estética acorde con la concepción actual del parque para no aislar a la fauna.
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